El viernes, horas antes de partir rumbo a su sexto viaje a los Estados Unidos, Javier Milei llegó a Casa Rosada para tener algunas reuniones, pero antes analizó con el asesor Santiago Caputo y su vocero (ahora con rango de ministro) Manuel Adorni, qué respuesta se le daría a las fuertes críticas que el Papa Francisco hizo al gobierno nacional. El enojo del mandatario para con el líder de la iglesia católica -y Juan Grabois- era indisimulable, sin embargo, se impuso la postura de bajar el tono a la cuestión.



































