Invitadas por el Senado santafesino, empleadas de la planta industrial Avellaneda de Vicentin expresaron a senadores provinciales y a la vicegobernadora Gisela Scaglia, el "temor" por la suerte de la empresa y de los empleos, en el marco del concurso de acreedores cuya homologación depende de recursos en los que debe pronunciarse la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe.
































