Récord histórico en el MAV: el volumen operado creció 30% y superó los $24,5 billones en 2025
El mercado de capitales argentino cerró 2025 con cifras históricas. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el volumen total negociado en el Mercado Argentino de Valores (MAV) alcanzó los $24,5 billones, un 30% más que en 2024 y más del doble del promedio de los últimos cinco años, impulsado principalmente por los instrumentos en pesos.
Récord histórico en el MAV: el volumen operado creció 30% y superó los $24,5 billones en 2025
El mercado de capitales registró en 2025 el mayor volumen de operaciones de su historia. De acuerdo a un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el monto total negociado en el Mercado Argentino de Valores (MAV) alcanzó los $24,5 billones, medidos a precios constantes de diciembre de 2025.
Fuente: BCR
Este valor representa un crecimiento interanual del 30% respecto de 2024 y más que duplica el promedio de los últimos cinco años (+122%), confirmando la consolidación del mercado de capitales como una herramienta clave de financiamiento para empresas y productores.
Diciembre, el mes de mayor actividad
El análisis mensual muestra que el mayor nivel de operaciones se registró en diciembre, con un total de $2,9 billones, el volumen mensual más alto del que se tenga registro.
Fuente: BCR
El informe aclara que todos los montos fueron expresados en pesos constantes, aislando el efecto inflacionario, y que las operaciones en dólares fueron convertidas al tipo de cambio mayorista del BCRA y luego ajustadas por IPC del INDEC.
Predominio de los pagarés y avance de los CPD
Durante 2025, el pagaré se mantuvo como el instrumento más utilizado del MAV, concentrando el 54% del volumen total negociado, con operaciones por $13,3 billones. Si bien este instrumento registró una leve suba interanual del 5%, perdió participación relativa frente al avance de otros instrumentos, especialmente los cheques de pago diferido (CPD).
Los CPD alcanzaron un volumen total de $10,7 billones, con un crecimiento interanual del 78%, y explicaron el 44% del total negociado, reflejando una mayor preferencia por instrumentos de corto plazo. En noviembre se registró el mayor volumen mensual histórico para este instrumento, con $1,2 billones.
Fuente: BCR
Las facturas de crédito electrónicas (FCE), aunque todavía representan una porción reducida del mercado, mostraron un crecimiento significativo: totalizaron $434.300 millones, más del doble que en 2024 (+110%), alcanzando su mayor participación histórica.
Financiamiento más corto y cautela macroeconómica
El informe destaca un cambio en la estructura de plazos, particularmente en los CPD. En 2025, el 83% de las operaciones correspondió a instrumentos con vencimientos menores a 90 días, una proporción récord.
Esta tendencia refleja una clara inclinación hacia esquemas de financiamiento de corto plazo, en un contexto de incertidumbre macroeconómica, volatilidad cambiaria y fluctuaciones en las tasas de interés, especialmente en un año atravesado por el proceso electoral.
Otro rasgo central del año fue el fuerte predominio de las operaciones en moneda local. En 2025, el 86% del volumen negociado se realizó en pesos, el nivel más alto de los últimos cuatro años. El monto operado en pesos alcanzó los $21 billones, con un crecimiento interanual del 53%.
En contraste, las operaciones en dólares totalizaron U$S 2.500 millones, lo que implicó una caída del 30% respecto de 2024 y del 43% frente a 2023. La menor operatoria en moneda extranjera se explicó casi exclusivamente por la reducción en la negociación de pagarés en dólares, que concentran el 99% de ese segmento.
Un mercado que se consolida como canal de financiamiento
En síntesis, el récord alcanzado en 2025 confirma el proceso de consolidación del mercado de capitales argentino como una fuente clave de financiamiento corporativo. El crecimiento sostenido del MAV facilita el acceso a recursos para la operatoria diaria de las empresas y para proyectos de inversión de mediano y largo plazo.
Desde la BCR destacan que esta expansión resulta un dato auspicioso, ya que fortalece el entramado productivo, impulsa la actividad económica y contribuye a la generación de empleo, en un contexto donde el financiamiento eficiente se vuelve un factor estratégico para el desarrollo.