Quienes organizan año a año la vigilia previa al 2 de abril afirman que “es como una misa, un gran fogón”. Se trata de una jornada llena de música, intervenciones, pero sobre todo un espacio de encuentro para aquel que busca recordar y abrazar a los protagonistas de la gesta de Malvinas, reunidos con el pueblo en un espacio público como lo es el Parque Nacional a la Bandera, hasta llegar a las doce de la noche, momento en que se cumple un nuevo aniversario del inicio del conflicto bélico.
































