La presentación en vivo de Pink Panther (Latin Blues) marcó un momento bisagra. No solo por el valor del estreno, sino porque la obra logró condensar el espíritu completo de un proceso artístico sostenido en el tiempo.
El estreno de Pink Panther (Latin Blues) en el Auditorio del Museo de la Constitución de Santa Fe fue mucho más que una interpretación musical: se trató del cierre simbólico y artístico de un ciclo que consolidó al Programa Intercomunal de Bandas como una experiencia cultural única en la región. Con osadía estética, madurez interpretativa y una fuerte impronta comunitaria, Pilar y Felicia pusieron el punto final a un año que ya forma parte de su historia.

La presentación en vivo de Pink Panther (Latin Blues) marcó un momento bisagra. No solo por el valor del estreno, sino porque la obra logró condensar el espíritu completo de un proceso artístico sostenido en el tiempo.
El extracto compartido refleja lo que sucedió en el escenario del Auditorio del Museo de la Constitución: una versión que suena con identidad propia y que asume el riesgo de transformar la partitura en acontecimiento.
La pieza parte de un cover con arreglo original, concebido para la puesta realizada en la Legislatura de la Provincia de Santa Fe el 4 de diciembre de 2023. En aquella ocasión, La Pantera Rosa fue abordada desde una estética clásica, respetuosa de la banda sonora original y cuidada en cada detalle.
Hoy, ese mismo material reaparece resignificado. La versión Latin Blues se muestra más atrevida, expansiva y abierta a nuevas licencias rítmicas y expresivas.
El paso al vivo no fue un detalle menor: implicó asumir el riesgo —necesario— de permitir que la música deje de ser escritura para convertirse en experiencia compartida.
El resultado fue una interpretación cargada de energía, matices y libertad, que evidenció la madurez artística alcanzada por los músicos y la solidez del proyecto colectivo.
La versión fue realizada y compartida en vivo por el Ensamble Comunal de Vientos de Pilar y la Banda Comunal de Felicia, dos organismos que exceden largamente su denominación institucional.
Juntos conforman un verdadero sistema musical intercomunal, integrado por músicos de Pilar, Felicia, Esperanza, San Carlos, Franck y otras localidades de la región.
Bajo la dirección del maestro Julián Ovando Salemi, el conjunto volvió a demostrar que la articulación territorial y el trabajo sostenido pueden dar lugar a propuestas artísticas de alto nivel, con identidad propia y proyección regional.
El acompañamiento permanente del Marcelo Cornut Trío Jazz no solo elevó la propuesta musical, sino que funcionó también como un homenaje a una alianza artística construida a lo largo del tiempo. La confianza mutua, la búsqueda estética compartida y el trabajo colectivo fueron pilares fundamentales para potenciar el resultado final.
El dispositivo técnico y audiovisual estuvo en sintonía con la ambición artística del proyecto. Una técnica de sonido especialmente diseñada, dos mega pantallas laterales y un montaje audiovisual singular permitieron amplificar la experiencia y compartirla con públicos de distintas nacionalidades.
El Auditorio del Museo de la Constitución se transformó así en un espacio simbólico y oportuno, capaz de contener una propuesta que combinó música, imagen y comunidad.
Este estreno funcionó además como cierre de un año extraordinario para el Programa Intercomunal de Bandas. Durante 2025, el proyecto alcanzó hitos que ya forman parte de su recorrido:
La filmación en la Casa de la Cultura de Santa Fe Capital, en abril; la producción audiovisual en la Basílica de Guadalupe, en el marco de una colaboración binacional con Italia, luego compartida en el Festival Internacional de Mascalucía; la histórica puesta en el Congreso de la Nación representando al Departamento Las Colonias.
La presentación en el Teatro Colón; los “en vivos” en las fiestas patronales de Pilar y Felicia; y el cierre con aforo agotado en la Iglesia Parroquial de Felicia, en una noche profundamente emotiva.
El balance numérico es contundente: seis puestas audiovisuales destacadas, más de 100.000 reproducciones en plataformas digitales y un nuevo récord para un programa que supera los 18 años de trayectoria.
Sin embargo, el verdadero valor no reside en las cifras. Está en las personas. En los alumnos, músicos, familias y colaboradores que sostienen el proyecto, le ponen cuerpo, color y sentido a la música.
Pink Panther (Latin Blues) se despide rugiendo. Como cierre de ciclo, no busca el silencio, sino la permanencia del aplauso. Porque cuando la música se construye desde la comunidad, el final nunca es definitivo: es apenas una pausa antes del próximo comienzo.




