Las mejores condiciones para volar tiene muchas variables una es el frío a la noche y la otra el calor durante el día, por amplitud térmica se arman remolinos, eso es aire. “El sol calentó la tierra, por lo tanto se calienta la primera capa de aire, en un momento el aire saliente se convierte en un remolino por lo que el aire caliente sube, mientras que por los costados baja aire frío, es un intercambio de temperatura, ahí se forman las térmicas, que es con lo que volamos nosotros, normalmente suben entre 2 o 3 cuatros metros por segundo. También influye la humedad que haya en altura, esto puede provocar días de cielo celeste o días con cúmulo, estos son mucho más fáciles de volar porque tenemos la térmica baja, por eso mucho más fácil y se hacen mejores promedios de velocidad”, sostuvo Ortolano.