En Villa Gobernador Gálvez, una deuda millonaria de la cooperativa eléctrica local con la Empresa Provincial de la Energía (EPE) y la amenaza de cortes en barrios populares encendieron las alarmas políticas y sociales. Son unas 8.000 familias -unas 30.000 personas- enganchadas a la red eléctrica, sin medidor y sin posibilidad de regularizar el servicio, que podrían quedar a oscuras si no hay acuerdo.


































