"En mi discurso inicial, cuando asumí como reformista, hablé de Manuel Leiva. Yo era escribano y de Coronda y compartí la dicha de haber sido colega de otro corondino que también era escribano y que se llamaba Manuel Leiva. Él estudió derecho en Córdoba y le escribía los contratos a la gente, tenía el mote de escribano, lo hacía de oficio, en ese momento no existía la profesión, y era corondino… Me sentí orgulloso de compartir con un conciudadano el cargo de constituyente de la Nación" y agregó que "fue un hombre que terminó pobre y olvidado en Paraná, por sus peleas con Rosas. No me interesa ser pobre, pero me gustaría que no se olviden de mí…" dijo el escribano Rodolfo Frontera, quien entró en la historia como uno de los convencionales constituyentes que fue parte de la Reforma de la Carta Magna de 1994.
































