La Legislatura santafesina se encamina a dar un debate fundamental para la salud pública de la provincia.
La iniciativa, impulsada por el Senador Rodrigo Borla, ya cuenta con dictamen en la Cámara Alta. Propone un programa integral y gratuito que abarca desde las escuelas hasta las fuerzas de seguridad, nacido de un exhaustivo trabajo de campo realizado por estudiantes de Gobernador Crespo.

La Legislatura santafesina se encamina a dar un debate fundamental para la salud pública de la provincia.
El Programa Provincial de Evaluación y Prevención de la Salud Mental, un proyecto de ley presentado por el senador Rodrigo Borla (San Justo), ha obtenido dictamen para su tratamiento en la Cámara de Senadores, marcando un hito en la búsqueda de soluciones para una problemática que no ha dejado de crecer en la post-pandemia: los trastornos de ansiedad, la depresión y los consumos problemáticos.
A diferencia de los esquemas tradicionales que actúan sobre la crisis instalada, el proyecto de Borla —que consta de 11 artículos— apuesta a la detección temprana. El objetivo central es implementar controles preventivos en diversos estratos de la sociedad para identificar de manera precoz desórdenes del comportamiento y afecciones psíquicas.
La ambición del programa radica en su alcance, ya que busca penetrar en sectores clave donde el estrés y las dinámicas sociales suelen hacer mella:
Ámbito Educativo: Estudiantes de todos los niveles, docentes y personal no docente.
Seguridad: Integrantes de las fuerzas policiales y del servicio penitenciario.
Mundo Laboral: Trabajadores tanto del sector público como del privado.
Vulnerabilidad: Personas en riesgo psicosocial detectado por organismos del Estado.
Comunidad General: Acceso libre y gratuito para cualquier ciudadano.
Lo que distingue a este proyecto es su génesis participativa. La iniciativa tomó forma definitiva tras la intervención de los alumnos de la EESOPI N° 8115 "San Antonio" de Gobernador Crespo, en el marco del programa institucional "Ciudadanos en el Senado".
"Para llegar a esta propuesta hay un gran trabajo que hicieron los alumnos y toda la comunidad educativa. Obtuvieron estadísticas y datos muy útiles a raíz de una encuesta donde interactuaron con 225 estudiantes de entre 13 y 18 años", destacó el Senador Borla al fundamentar la norma.
Este relevamiento local fue el "termómetro" que evidenció la urgencia de la ley. Los datos arrojados por los estudiantes fueron reveladores:
Valoración: El 76% de los jóvenes considera fundamental la atención psicológica.
Aceptación Docente: Un abrumador 97% del personal educativo subrayó la importancia de contar con asistencia profesional en sus vidas.
La barrera de la desconfianza: Un dato crítico que el proyecto busca revertir es que el 49% de los adolescentes manifestó desconfianza inicial sobre la calidad de los especialistas en centros públicos. Precisamente, la ley apunta a garantizar una atención integral, profesional y gratuita que rompa con ese prejuicio.
La fundamentación de la ley no solo se apoya en el trabajo de campo local, sino también en informes de organismos internacionales como UNICEF y la OPS, que advierten sobre una crisis global de salud mental en la juventud. En Santa Fe, esta realidad se traduce en una demanda creciente y, muchas veces, desbordada en los hospitales públicos.
El proyecto de Borla no busca reemplazar las normativas vigentes, sino complementar y fortalecer la Ley de Salud Mental actual. La clave reside en la descentralización: llevar la salud mental fuera de los hospitales y meterla en las aulas, las oficinas y las comisarías.
El espíritu de la norma es evitar que el paciente llegue al sistema de salud en una instancia de crisis aguda. "La prevención y la detección oportuna son la única forma de evitar internaciones innecesarias", sostienen los fundamentos del proyecto.
Con el dictamen ya aprobado, la Cámara Alta tiene en sus manos la posibilidad de dotar a Santa Fe de una herramienta que no solo trate la enfermedad, sino que promueva una cultura del bienestar psíquico, garantizando que el acceso a un psicólogo o psiquiatra no sea un privilegio de pocos, sino un derecho efectivo para todos los santafesinos.




