En el marco de la llegada de Año Nuevo, entre las principales afectadas por la pirotecnia se encuentran las personas con alguna condición del espectro autista. Las personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) pueden tolerar sonidos por debajo de los 80 db, y todo sonido que supere esa cifra se vuelve de molesto a insoportable, pudiendo provocar crisis, ataques de ansiedad, llanto y, en el peor de los casos, genera autolesiones.



































