ASSAL impulsa en Reconquista una estrategia educativa para prevenir riesgos alimentarios en la infancia
En el marco del programa estival impulsado por la Municipalidad de Reconquista, la Agencia de Seguridad Alimentaria (ASSAL), dependiente de la Secretaría de Control Público, desarrolló una intervención educativa orientada a la prevención de Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA). La propuesta alcanzó a más de 140 niños y niñas de distintos barrios de la ciudad, con eje en la formación temprana y la promoción de hábitos saludables.
ASSAL impulsa en Reconquista una estrategia educativa para prevenir riesgos alimentarios en la infancia
La iniciativa se llevó adelante en articulación con la Secretaría de Deportes y se inscribe en una estrategia que amplía el rol tradicional de la ASSAL, posicionándola no solo como un organismo de fiscalización, sino también como una institución con fuerte compromiso pedagógico y social.
Bajo la consigna “Verano seguro y los alimentos no toman sol”, auditores técnicos de la Agencia encabezaron una jornada de sensibilización destinada a concientizar sobre los cuidados básicos que deben adoptarse durante el período estival, especialmente en contextos recreativos y de alta exposición a riesgos sanitarios.
Conceptos clave adaptados a la primera infancia
La capacitación se estructuró a partir de contenidos técnicos abordados con herramientas pedagógicas acordes a la edad de los participantes, favoreciendo la comprensión y apropiación de conceptos esenciales para la salud:
Higiene de manos: se destacó el lavado de manos antes de comer y después de ir al baño como principal medida preventiva frente a microorganismos.
Control de temperatura: se explicó la importancia de conservar adecuadamente los alimentos y mantener la cadena de frío para evitar la proliferación de bacterias.
Cuidado del agua: se abordó el rol del cloro en piletas y espacios acuáticos, remarcando que el uso de agua segura es clave para prevenir enfermedades durante el verano.
Los niños como multiplicadores de hábitos saludables
Uno de los aspectos centrales de la propuesta fue el reconocimiento del niño como agente replicador de prácticas saludables dentro de su entorno familiar. A través del aprendizaje significativo y el intercambio directo con profesionales, los participantes incorporaron nociones de seguridad alimentaria que luego trasladan a sus hogares.
Esta dinámica permite que el conocimiento técnico generado desde la ASSAL trascienda el ámbito institucional y se proyecte hacia la comunidad, multiplicando el impacto de la política pública en materia de prevención y cuidado de la salud.
Educación sanitaria como política de salud pública
Con este tipo de acciones, la Secretaría de Control Público reafirma que la educación sanitaria desde la primera infancia constituye una herramienta estratégica para la gestión pública. La prevención, basada en la formación temprana y la construcción de hábitos, se consolida así como un pilar fundamental para reducir riesgos epidemiológicos y fortalecer la salud comunitaria en el largo plazo.