24 de esas 27 camas están ocupadas por pacientes con coronavirus. No han llegado personas de otras localidades, según comento Ghio. “Trabajamos en red. Si llega un paciente hoy, apelo a la red adonde me puedan ayudar o al privado para poder derivar. Se trata de mantenerlo en la red provincial”, comentó la médica. “Dada la cantidad de pacientes que se venía en la segunda ola, planificamos ampliar seis camas más para poder dar respuesta, pero las tuvimos que poner en juego antes de tiempo. Porque el fin de semana además de los pacientes respiratorios hubo una balacera en la zona sur”. Estas seis plazas son de terapia intermedia, cuatro con respirador artificial y dos con oxígeno común. “Cada respirador significa un terapista y una enfermera entrenada que es el cuello de botella que estamos teniendo en conseguir recursos humanos capacitados para atender a estos pacientes”, subrayó.