Sobre cómo es el funcionamiento en el terreno, desde los talleres ferroviarios de la ciudad de San Cristóbal, uno de los encargados explicó a este medio que “es un módulo de detección de fallas de los trenes en movimiento. Cuando pasa el tren va midiendo la temperatura de los ejes, las ruedas y los rodamientos. Si detecta alguna falla, salta una alarma en la estación revisadora. Después hay varios módulos que, mediante láser y cámaras, van tomando las medidas del perfil de las ruedas, del ancho de la banda de rodadura y del diámetro de la rueda. En caso de que alguna de esas medidas sea baja, también se da un aviso para que puedan sacarse esos vagones”.