Los clubes tienen algo que es fundamental para la sociedad y es la obligación de entrenar, más allá de un deporte en particular, los valores, principios, la empatía, solidaridad y amistad. “Un chico más en un club, es un chico menos en la calle”, reza un viejo dicho. Y hay que aferrarse a eso para contribuir así a un futuro mejor. Pero no con palabras, que muchas veces se las lleva el viento, sino con hechos y ejemplos concretos.

































