Estos problemas sanitarios acarrearon problemas macroeconómicos con gente que se quedó sin trabajo. “Hay más de 20.000 personas viviendo en asentamientos irregulares y que gracias a la asistencia del gobierno nacional con las tarjetas Alimentar, con las IFE, esas personas pudieron recibir un apoyo económico. También nosotros estuvimos trabajando con el gobierno provincial y el nacional en la parte alimentaria”, subrayó el intendente. Aseguró que pasaron de 2.200 bolsones a tener que distribuir hasta 12.500 en un mes. “Fue un trabajo en conjunto entre los tres niveles del Estado”, expresó. El intendente también se refirió a la ayuda de las empresas radicadas en VGG: “Tenemos empresas que hicieron muchas donaciones. El frigorífico Swift con la parte de carne, Unilever con artículos de limpieza. Eso ayudó muchísimo a que encaremos la asistencia a los comedores barriales”. Por otra parte, se puso en marcha una panadería municipal. “Al cerrar las escuelas y tener las copas de leche sin funcionar tuvimos que atenderlas desde el municipio”. El Estado local elabora hoy más de 5.500 raciones por día para las copas de leche barriales.