Un equipo de investigadores del CONICET confirmó que la Acinetobacter baumannii —una bacteria multirresistente responsable de infecciones intrahospitalarias— posee un reloj biológico interno que responde a los ciclos de luz y oscuridad, un rasgo sorprendente que podría influir en la comprensión de su virulencia y en la forma de enfrentar tratamientos antibióticos. El trabajo fue publicado en la revista Communications Biology.



































