Los padres de unos 100.000 chicos con enfermedades prevalentes y discapacidad esperan que las vacunas contra el Covid-19 del laboratorio Moderna donadas por los Estados Unidos puedan ser utilizadas pronto para inocular a sus hijos, quienes forman parte de los grupos de riesgo y para los cuales la Argentina aún no cuenta con un fármaco autorizado.



































