Desde que el dengue comenzó a ser tema frecuente en la conversación sanitaria y social, la población se fue acostumbrando a términos que hasta hace algunos años eran completamente extraños: ovitrampa, por ejemplo. Este objeto de sencilla construcción, tiene un diseño que permite establecer la actividad reproductiva de las mosquitas de la especie Aedes aegypti, que son vectores para la transmisión del dengue.



































