-No hay una relación directa ni única entre el consumo de contenidos violentos y la pérdida de empatía. Sin embargo, la exposición frecuente a este tipo de materiales puede generar procesos de desensibilización, donde el sufrimiento ajeno pierde impacto emocional. A esto se suma la lógica de las redes sociales, que muchas veces favorece la inmediatez, la reacción rápida y cierta distancia respecto del otro, lo que puede dificultar la identificación con el otro como sujeto. Asimismo, algunos referentes y figuras públicas, tanto a nivel nacional como internacional, pueden contribuir a la naturalización de modos de comunicación agresivos o descalificantes, presentándolos como formas legítimas de vinculación. Estos factores no determinan conductas, pero sí pueden influir en cómo se perciben y procesan las experiencias de los demás.