El conflicto que marcó un antes y un después fue la escena que transcurrió el pasado viernes en un complejo de edificios, cuando el futbolista Mauro Icardi intentó retomar la custodia de sus hijas de ocho y diez años quienes quedaron en medio de un cruce entre el deportista y Wanda Nara que calificó el incidente como “una pesadilla”.




































