Tras días de versiones cruzadas y exposición mediática, se conoció que Luciano Castro se internó por voluntad propia en un centro de sanación con la intención de “desintoxicarse” y correrse del escándalo que siguió a su separación.
El actor se internó por decisión propia en un centro de sanación y, mediante un mensaje difundido por Moria Casán, hizo llegar su versión: “Me interné porque quiero estar bien”.

Tras días de versiones cruzadas y exposición mediática, se conoció que Luciano Castro se internó por voluntad propia en un centro de sanación con la intención de “desintoxicarse” y correrse del escándalo que siguió a su separación.
Mientras algunos medios lo vinculan con un cuadro anímico, la nota indicó que, según la información que maneja la agencia, el diagnóstico que habría motivado la urgencia del tratamiento estaría asociado a una “adicción al sexo”.
La primera palabra pública llegó por intermedio de Moria Casán, quien contó que habló con el actor en los momentos en que puede usar el celular y, con su autorización, difundió su mensaje: dijo que se internó porque quiere estar bien y “sanar”.
La conductora también sostuvo que él “está bien”, pero que necesita “sacarse fantasmas” y que está molesto por el “amarillismo” con el que, según su mirada, se trató el tema. Además, señaló que no transita el retiro en soledad: está acompañado por otro actor y bailarín, Julián Sierra.
Por último, remarcó que la decisión habría estado atravesada por un objetivo personal: el actor le habría dicho a Casán que extraña a Griselda Siciliani y que necesita estar bien por sus hijos, en un intento de recomponer su vida fuera del ruido.




