Una gran polémica se generó en la ciudad bonaerense de Azul luego de que la dueña de un hotel alojamiento decidió "escrachar" a los clientes que se retiraban del lugar con elementos como acolchados, toallas o sabanas mostrando en las redes sociales el vehículo donde se retiraban los presuntos ladrones, a la vez que amenazó con publicar las patentes.

































