La causa judicial que durante cinco años mantuvo en vilo a una familia de Monte Vera tuvo un giro decisivo el 19 de diciembre, cuando la Cámara de Apelación Penal de Santa Fe revocó las condenas dictadas en primera instancia contra el tío y el padre de dos niñas, y ordenó su absolución al considerar que no existían pruebas sólidas que permitieran sostener las graves imputaciones por abuso sexual.
































