Tres narcos de frontera se suman a una larga lista de imputados en la denominada “megacausa” que tiene como principal implicado al sargento de policía Edgardo Oscar Baigoría. Para los investigadores, son los enlaces entre los proveedores extranjeros -de Bolivia y Paraguay- y quienes hasta hace dos años ejercían el monopolio en el mercado local de la cocaína y la marihuana, con ramificaciones hacia otras provincias.
El último viernes, el fiscal Federal N° 2 de Santa Fe, Walter Rodríguez, solicitó la elevación a juicio para dos misioneros y un salteño, cuyos nombres surgieron de investigaciones iniciadas ante la justicia federal de sus respectivas provincias, y que se unificaron en el Juzgado Federal N° 2 de Santa Fe a cargo del Dr. Francisco Miño, cuando en abril de 2018, éste le solicitó a sus pares que se inhiban de continuar investigando.
Daniel Alejandro Fedorichek, comerciante de 36 años y oriundo de Posadas, fue detenido el 8 de junio pasado. El mismo día fue apresado “el Chato” José Isidro Jesús Soria (51), de Embarcación, Salta. Al mes siguiente, el 23 de julio precisamente, el kiosquero Carlos Meaurio (59), de San Pedro, provincia de Misiones, quedó a disposición conjunta de los juzgados federales N° 2 de Santa Fe y N° 1 de San Martín.
Los tres están acusados por el delito de “transporte de estupefacientes agravado por la participación de personas, en forma organizada”, aunque por dos hechos diferentes, que sólo tienen en común los nombres del sargento Baigoría y de su socio preso Emanuel Maximiliano González (32), de fuerte vínculo familiar con el entorno de otro caponarco caído en desgracia, Luis Alberto Paz.
Caso Formosa
En el caso de Meaurio y Soria, están acusados de haber participado en el tráfico de 4,140 kg de cocaína, acondicionada en 4 paquetes que estaban escondidos en la rueda de auxilio de una camioneta Chevrolet S-10, incautada el 13 de diciembre de 2017 en las Lajitas, provincia de Salta (ruta provincial N° 5, km 115). En tanto a Fedorichek le achacan el transporte de 561 kilos de marihuana, abandonados el 8 de julio de 2016 en zona rural de la localidad de Apóstoles, en Misiones.
Para dar un marco histórico a ambos episodios, el fiscal Rodríguez brindó un panorama de cómo funcionaba la organización criminal, durante el período que va de diciembre de 2015 hasta el 4 de abril de 2018, cuando fueron detenidos los cabecillas. La acusación logró vincular cuatro investigaciones (caso Formosa, Misiones, Salta y Santa Fe) desconectadas entre sí, que se abrieron en diferentes jurisdicciones y con implicados distintos, más allá de su núcleo duro.
De esos cuatro expedientes, uno terminó con sentencia firme y fue el puntal para vincular a la organización con el comando Baigoría-González, dado que los condenados eran nada menos que el cuñado del policía, César Andrés Castagnino y otro uniformado santafesino, Javier Maximiliano Domínguez. Los dos fueron detenidos el 12 de diciembre de 2015 con 32 kilos y medio de cocaína cuando cruzaron el puesto de control de Gendarmería “Fermín Rolón” que está en uno de los accesos a la ciudad de Clorinda, en la provincia de Formosa.
Caso Apóstoles
Los tres casos restantes se acumularon en el Juzgado Federal N° 2. En “Apóstoles”, la justicia federal misionera había dispuesto el archivo en octubre de 2017 y la causa fue reabierta. Allí, la justicia santafesina logró acreditar que Baigoría iba como “punta de lanza” en un auto Suzuki Fun rojo junto con otros dos sujetos -Hugo Medina y Lucas Da Silva- a quienes también se les abrió causa, y que Fedorichek era el encargado de llevar la droga en un Ford Ranger roja de su propiedad.




































