El cadáver de un joven fue encontrado por un vecino en la Costanera de Quilmes. La víctima estaba boca abajo, con sus manos atadas con una soga a la altura de la cintura. Según se comprobó luego, no tenía antecedentes penales y la fiscalía dispuso que se realice la autopsia correspondiente para determinar la mecánica del misterioso crimen.

































