"Fue lo más difícil que nos tocó en nuestras carreras. Pero estamos felices porque todo terminó bien y por el deber cumplido", dicen con orgullo y al unísono David Leguizamón (39) y Mauricio Menotti (47), los dos subinspectores de policía que lograron liberar sanas y salvas a las víctimas de un trío de delincuentes que había tomado por asalto la vivienda de un conocido empresario supermercadista en Santo Tomé.


































