El viernes en un departamento de San Fernando, el ilusionista Leonardo Fernández, que actuaba en fiestas y cumpleaños de 15, y su pareja y asistente Jessica Cíngola fueron encontrados muertos; las autopsias revelaron varias puñaladas. El cuerpo de Fernández presentó una doble fractura de cráneo. El doble crimen, sin embargo, se convirtió en una investigación de dos despachos con un trabajo comandado por la Policía de la Ciudad con asistencia de efectivos de la DDI de San Isidro de la Policía Bonaerense.

































