Con duras acusaciones entre las partes, discrepancias en torno a la violencia de género y un exabrupto del imputado culminó la etapa de debate del juicio a Juan Ramón Cano por el femicidio de la docente Vanesa Soledad Castillo. Tanto la fiscalía como la querella solicitaron la pena de prisión perpetua para el acusado, mientras que la defensa reiteró la "imputabilidad disminuida" y aseguró que no se alcanzó el grado de certeza necesaria para llegar a una condena.



































