La Justicia provincial avanzó en la investigación del violento episodio ocurrido a comienzos de febrero en una zona gastronómica de la ciudad de Santa Fe.
El juez Nicolás Falkenberg ordenó la prisión preventiva de Lázaro Joaquín Giménez, de 19 años, imputado por tentativa de homicidio tras herir con un cuchillo a un automovilista en la zona de Boulevard Gálvez y San Jerónimo. La defensa había solicitado una calificación menor y medidas alternativas, pero el planteo fue rechazado.

La Justicia provincial avanzó en la investigación del violento episodio ocurrido a comienzos de febrero en una zona gastronómica de la ciudad de Santa Fe.
En una audiencia desarrollada este lunes, el juez Nicolás Falkenberg dispuso la prisión preventiva para el joven cuidacoches detenido por el ataque con arma blanca a un conductor, al considerar acreditados los riesgos procesales y la gravedad del hecho.
Durante la audiencia, el magistrado hizo lugar al pedido del fiscal Andrés Marchi, quien sostuvo la imputación por homicidio en grado de tentativa contra Lázaro Joaquín Giménez, de 19 años. En contraposición, rechazó el planteo de la defensora pública Soledad Estrada, que había solicitado la libertad del imputado bajo medidas alternativas y un cambio en la calificación legal del hecho.
La defensa propuso que la causa sea encuadrada como lesiones leves, al argumentar que no existió intención de matar y que la herida no comprometió órganos vitales. Sin embargo, el fiscal consideró que el uso de un arma blanca, el contexto del ataque y la zona del cuerpo afectada permiten sostener, en esta etapa del proceso, la figura penal más grave.
Antes de la resolución judicial, declaró la víctima del ataque. Su testimonio se realizó sin público, como medida de resguardo, y fue incorporado a la investigación. Según trascendió, el relato fue coincidente con los elementos reunidos por la Fiscalía desde el momento del hecho.
El juez Falkenberg entendió que existen indicios suficientes para mantener la imputación provisoria y que la prisión preventiva resulta necesaria para evitar riesgos de fuga y entorpecimiento de la causa.
El hecho que dio origen a la causa ocurrió el domingo 1 de febrero, alrededor de las 13.30, en inmediaciones de Boulevard Gálvez y San Jerónimo, un sector muy concurrido durante los fines de semana por la presencia de bares y restaurantes.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía, la víctima había almorzado con su familia en un local gastronómico del lugar y, al retirarse, se dirigía hacia su automóvil estacionado en la vía pública. En ese momento, fue abordado por un cuidacoches informal que le exigió dinero a cambio de “cuidar” el vehículo.
El intercambio derivó en un cruce verbal que escaló rápidamente. Según los primeros informes y los testimonios recogidos, el joven extrajo de manera repentina un cuchillo tipo Tramontina y atacó al conductor, provocándole una herida punzante.
Tras la agresión, la víctima cayó al suelo, mientras que el atacante pateó la puerta del automóvil y huyó corriendo por la zona. Personas que se encontraban en el lugar dieron aviso inmediato al 911 y al servicio de emergencias.
Minutos después, personal policial y sanitario arribó al sector y asistió al hombre herido, que fue trasladado de urgencia al Hospital Cullen, donde recibió atención médica. Su estado de salud evolucionó favorablemente y se encuentra fuera de peligro, según indicaron fuentes oficiales.
El episodio volvió a poner en foco la problemática de los cuidacoches informales en sectores céntricos y de alta circulación. Vecinos y comerciantes de la zona de la plazoleta del Teatro Municipal señalaron que desde hace tiempo se registran disturbios, consumo de alcohol y situaciones de tensión vinculadas a la presencia de trapitos, especialmente durante los fines de semana.
Tras el ataque, la Policía intensificó los patrullajes en el área y logró la detención del presunto agresor, quien quedó a disposición de la Justicia. Desde el Ministerio Público de la Acusación remarcaron que la investigación continúa y que aún resta avanzar en la producción de nuevas pruebas.
Con la prisión preventiva dispuesta, el imputado permanecerá detenido mientras avanza el proceso judicial. La calificación legal podría revisarse en etapas posteriores, aunque por el momento la causa seguirá bajo la figura de tentativa de homicidio.
El caso generó preocupación entre vecinos y reavivó el debate sobre la seguridad urbana y el control del espacio público en zonas de alta concurrencia, especialmente en horarios de mayor actividad recreativa y comercial.




