Una mujer jubilada que necesitaba reparar su teléfono llevó el aparato a un taller de la zona céntrica de la ciudad de Santa Fe, pero nunca imaginó que en ese lugar iba a ser blanco de una burda estafa. Es que el técnico utilizó la aplicación de una billetera virtual que tenía el celular de su clienta y sacó a nombre de ella un crédito por 500 mil pesos a más de 8 años de plazo. La víctima se dio cuenta de lo que había ocurrido, cuando detectó que todo el dinero que ingresaba a su cuenta era automáticamente debitado para cumplir con las cuotas establecidas. La semana pasada, la Justicia ordenó a la empresa financiera que cese los cobros.

































