En la segunda quincena de agosto de 1994 los convencionales constituyentes afinaban el lápiz. y las negociaciones fueron a contrarreloj. Claro, era la recta final de las sesiones que se desarrollaron en el Paraninfo de la UNL. Mientras tanto, la vorágine de la ciudad de Santa Fe no se detenía y atravesaba una seguidilla delictiva preocupante que involucró a varias escuelas.


































