En apenas cinco días, Córdoba se vio sacudida por una serie de muertes inesperadas que dejaron dolor y preguntas abiertas. Un niño de 7 años y tres adolescentes de entre 13 y 15 fallecieron en diferentes circunstancias mientras realizaban actividades cotidianas, sin que hasta el momento se conocieran antecedentes médicos que pudieran anticipar los desenlaces.

































