Un hombre que se ganaba la vida haciendo changas y vivía aparentemente solo en una vivienda ubicada en un extremo del barrio Acíndar, en la zona sudoeste, murió en la noche del martes 6 de julio en el Hospital de Emergencias, donde estaba internado desde el domingo, tras sufrir quemaduras en casi la totalidad del cuerpo durante un incendio intencional.

































