La joven Nahir Galarza, condenada a prisión perpetua por el crimen a balazos de su novio Fernando Pastorizzo, cometido en 2017 en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, fue trasladada este jueves a los Tribunales de Paraná, donde inició los trámites para avanzar con el cambio de apellido, tras acusar a su propio padre de haber sido del homicidio de la víctima.




































