Ana Gabriela Benítez tenía 33 años y vivía en Alejandra, pequeña población del departamento costero de San Javier, en el noreste provincial. Era mamá de cuatro chicos, todos menores de edad. En enero de este año fue asesinada y su cuerpo calcinado dentro de un automóvil. Por el crimen, fue detenido Carlos Usprung, un hombre de 63 años oriundo de Sunchales que era su pareja desde hacía dos años. Ella le temía. En las últimas horas, se conocieron resultados del análisis de anatomopatología forense que complican aún más la situación del sospechoso, que podría ser condenado a la pena de prisión perpetua.
































