"¿Qué prefieren, que los llevemos a la comisaría o irse a sus casas?". Esa fue la pregunta con la que tres policías presionaron e indujeron a dos menores de edad, que acababan de pisar la capital santafesina, a entregarles más de 40 mil dólares y un alhajero que uno de ellos había robado horas antes en la ciudad de Reconquista.

































