Una mujer mendocina de 41 años se quemó este lunes el 30 por ciento del cuerpo. El hecho ocurrió cuando la víctima estaba por pintarse las uñas en su domicilio, pero decidió, antes, encender un cigarrillo. En un movimiento involuntario de su mano rozó una botella de alcohol que estaba abierta y rápidamente se originaron las llamas, que se propagaron sobre su rostro, brazos y otras partes del cuerpo.


































