“Me gustaría remarcar que estoy muy satisfecha de dónde estamos llegando, aunque nadie me va a devolver a mi hija asesinada, ni a mi marido que se murió como consecuencia de eso, esperando. Me parece que la Justicia tiene que reformular su trabajo. No es posible que la madre de una víctima tenga que estar diez años luchando y haciendo de policía, juez y fiscal; marcando errores de la causa; haciéndoles ver a los investigadores cosas que ellos no vieron”, disparó Graciela Brondino, madre de Marianela, la joven asesinada en 2010 durante un asalto callejero en barrio María Selva.

































