Rosario sigue siendo sinónimo de violencia, donde los sicarios y tiratiros dejan en calles, veredas y viviendas manchas de sangre y víctimas. A cualquier hora del día y en cualquier lugar. Esa sería la síntesis de lo que ocurre desde hace tiempo en la ciudad gobernada por Pablo Javkin. En la noche del viernes 7 de diciembre, un joven de 21 años murió y un hombre de 34 años resultó herido en el marco de una terrible balacera registrada en la zona noroeste.


































