Restos de pólvora se alojaron en su cara, le ardían los ojos y pudo sentir el sabor que dejó aquella bala que podría haberle significado la muerte. Pero eso no detuvo al taxista que, tras ser asaltado, atrapó a uno de los dos delincuentes que atentaron contra su vida. Gonzalo Rodrigo Puente quedó en prisión preventiva el pasado jueves. La medida fue acordada por el fiscal de Homicidios, Martín Torres, y el abogado particular Sebastián Oroño. El juez José Luis García Troiano resolvió hacer lugar al acuerdo, al que se arribó con el fin de recolectar nuevas evidencias que contribuyan a determinar el grado de responsabilidad de Puente, imputado por “homicidio agravado por criminis causa” en grado de tentativa.
































