En pocas horas, la capital santafesina y su zona metropolitana fueron escenario de una seguidilla de hechos violentos. La combinación fue explosiva: autos incendiados en barrio Alfonso, vehículos destrozados en pleno centro y un colectivo de larga distancia atacado a piedrazos en Recreo, con un chofer herido que debió recibir asistencia médica.





































