Hace mucho tiempo que su familia no veía a Omar Sebastián Pérez (30 años), a quien en el mundo del fútbol conocen como “Pelado”, aunque sus allegados lo llaman “Seba”. Y la revancha que se jugará hoy en Buenos Aires entre Vélez Sarsfield e Independiente de Santa Fe, de Bogotá, Colombia, donde milita el santiagueño, era la mejor oportunidad para el reencuentro y pasar un buen momento, comienza su relato esta mañana el periódico santiagueño El Liberal.
Armaron valijas, contrataron una combi y emprendieron el viaje desde Santiago hacia la capital argentina. Eran diez personas entre familiares y amigos del futbolista. Su abuelo paterno, Elio Alfonso Pérez (81); sus padres, Blanca “Peque” Marcos (52) y Omar Adolfo Pérez (54); sus hermanos Agostina (17), Celeste (15) y Facundo (13); su primo Gonzalo Goldar (9); y sus amigos Maximiliano Alustiza, Carlos Soria y Pablo Yocca.
Partieron en los primeros minutos de ayer. La Ford Transit, dominio FGK 010, era conducida por Pedro Pablo Aranda, quien llevaba como chofer acompañante a su hermano Edgardo Aranda, ambos con domicilio en La Banda, Santiago del Estero.
Sin embargo, no pudieron llegar a destino. Alrededor de las siete de la mañana, cuando el transporte se encontraba entre los kilómetros 244 y 245 de la ruta nacional 34, entre Lehmann y Ataliva, a unos 30 kilómetros al norte de Rafaela, vivieron momentos de sozobra y terror.
Por la zona pasaba un tornado que tendría unos tres kilómetros de ancho y que desató un desastre.
En medio del meteoro, de acuerdo con testimonios de las víctimas, un rayo cayó sobre un enorme eucaliptus y provocó la caída de un rama de grandes dimensiones, en el preciso momento en el que la combi transitaba por el lugar, como publicó El Litoral en su edición de ayer.
El conductor realizó una maniobra para evitar el impacto, pero fue insuficiente. Uno de los troncos cayó sobre el techo del transporte. Hubo gritos de dolor y terror en medio de la oscuridad, la intensa lluvia y las ráfagas de viento.
El siniestro provocó gravísimas heridas en la cabeza del abuelo del futbolista y lesiones en su madre y su hermano Facundo. El resto había sufrido golpes, pero no de gravedad, confirmó ayer a EL LIBERAL el jefe de la Policía de Ataliva, subcomisario Baudilio Ponce.
Una ambulancia trasladó a los tres heridos al hospital de Sunchales, donde se comprobó que Elio Pérez, quien residía en la calle Rosas de Oquendo 110 del barrio Sáenz Peña, presentaba traumatismo y hundimiento de cráneo. Las graves lesiones terminaron provocándole la muerte minutos antes de las nueve de la mañana, revelaron fuentes policiales.
En tanto, Blanca Marcos y su hijo Facundo presentaban traumatismos y quedaron internados en observación, aunque ayer a la tarde fueron dados de alta para que regresaran a la capital santiagueña. (El Liberal)


































