La madrugada del viernes no fue una más en Sauce Viejo. Minutos después de las 5, un estruendo feroz partió la calma del Parque Industrial y encendió la alarma de vecinos y trabajadores. La onda expansiva, originada en la planta de la empresa PB Leiner, fue tan violenta que el eco llegó hasta Santo Tomé, varios kilómetros a la redonda.































