En un mundo predominantemente diestro, los zurdos enfrentan una serie de desafíos diarios debido a un entorno que parece estar diseñado exclusivamente para aquellos que utilizan la mano derecha. Desde tijeras hasta abrelatas, pasando por escritorios y cámaras, casi todos los objetos cotidianos están pensados para facilitar el uso de la mano derecha. La adaptabilidad de los zurdos a estas condiciones refleja un esfuerzo constante para superar las barreras que la vida les presenta.
































