Fue uno de los mosqueteros de la campaña dorada de 2021 y fue héroe en la noche de San Juan. La gente de Colón lo adora. A este cordobés, calladito de perfil bajo, ese 4 de junio (con su vaselina) le cambió la vida para siempre. Se ganó el oro, la gloria y un lugar en la historia. Se ganó, con la sangre y luto, el gran salto de su carrera: hacer una buena venta al exterior, ganar un dinero importante y asegurar un salario internacional con un Brasileirao que parece tener presupuesto europeo. Sin embargo, la vida le tenía preparada una gambeta como esas que hacía él con la "23": fue algo inesperado, complicado de resolver a inexplicable. Esa gambeta del destino lo sacó el verde césped.




































