Luego de mucho tiempo de abandono y desidia, el mismo presidente sabalero (José Néstor Vignatti) puso manos a la obra de manera sostenida con el pésimo estado que mostró el Brigadier López desde el mismo primer partido post campeonato ante Lanús en Santa Fe. Le dio un corte al tema: menos guitarra y más música en serio. Luego de una ronda de consultas con ingenieros agrónomos de Buenos Aires (consultó a Gerardo Albornoz, por ejemplo, de AFA) e incluso del exterior con llamados a Paraguay donde está la sede de la Conmebol, el presidente tomó el tema del "césped del campeón" como un desafío personal. Como ya lo explicó El Litoral, con cada detalle, Vignatti contactó a un capacitado sabalero de ley: Carlos Lazzaroni. Dos semanas después de esa intervención, la cancha ya es otra. "Le falta mucho, pero hay mejoras", confiaron ante la pregunta del diario de Santa Fe.




































