Con un primer tiempo donde debió golear y con un complemento donde eligió cuidar el 1-0, Colón volvió a la victoria, cumplió la ley de los entrenadores con Damonte (“técnico que debuta…gana”), gambeteó una tormenta que duró cuatro días desde la derrota en Sarandí con la salida de “Pipo”, ganando una verdadera final a los tucumanos para escaparle al descenso.




































