En una tarde inolvidable, en la que el Brigadier abrió sus puertas para brindarle el merecido adiós a uno de los ídolos máximos que tiene la historia de Colón, el Pulga Luis Miguel Rodríguez jugó su partido despedida ante el calor de los miles de hinchas de Colón que se acercaron a verlo por última vez vestido de rojo y negro.


































