Defensa y Justicia es un equipo protagonista, que es dueño del balón, que realiza una presión asfixiante con su alta intensidad, que llega con mucha gente y no pierde el hambre de gol, como lo mostró ante Atlético Tucumán, Unión y Central, sus últimos rivales, donde pudo marcar 10 goles. Es el equipo de Beccacece, también con pequeñas diferencias el de Crespo, y de Soso y se puede seguir yendo para atrás. Porque esa es la clave del Halcón: pasan los jugadores y los entrenadores pero la metodología de dirigir al club y la filosofía futbolística no se negocia por nada. Desde hace mucho tiempo que Defensa tiene una idea de juego, la respeta y la mantiene. Son las bases de un proyecto que ha llevado al engrandecimiento de un club ubicado en el conurbano bonaerense, que impensadamente se ha ganado un predicamento en el que pocos confiaban hace un tiempo atrás.