Si Osvaldo Soriano ( 1943-1997) le dio forma a "El Penal más largo del mundo" con ese remate que "se tiró en 1958 en un estadio perdido de Río Negro y fue en un partido entre dos equipos de pueblos vecinos: el Estrella, un club humilde, y el Belgrano, que tenía el presupuesto más grande de la Liga", cualquiera de los miles de sabaleros que reventaron el Cementerio de Elefantes un lunes a las diez de la noche podrán escribir (en rojo y negro, obvio) que "Colón ganó el partido más largo del mundo", porque empezó a las 22 de un lunes 25 de marzo y terminó cerca de las primeras horas del martes 26 en la ciudad de Garay. Esas son las cosas que tiene el ascenso, donde la tele "persigue" de manera casi obsesiva a este Colón protagonista que está invicto y recuperó la punta; ahora en soledad en medio de una multitud.
































